Para trasladar un fallecido fuera de España, son imprescindibles una serie de certificados que garantizan el cumplimiento de las normativas sanitarias y legales. En primer lugar, se requiere un certificado de defunción, que debe ser emitido por el médico que atendió al fallecido. Este documento certifica la causa del fallecimiento y es esencial para cualquier gestión posterior. Además, es necesario obtener un permiso de traslado, que se expide por las autoridades competentes.
Otro documento clave es el certificado de embalsamamiento, requerido para el transporte internacional del cuerpo. Este certificado garantiza que se han seguido las normativas adecuadas para la preservación del cadáver durante su traslado. Es crucial contar con la asistencia de expertos como funerariaalicante.net para gestionar toda la documentación necesaria y asegurar un proceso sin inconvenientes.
Para más información, consulta recursos como las indicaciones de la Ministerio de Sanidad y los procedimientos de repatriación en la Embajada de España en Londres.


